18 febrero, 2019

Presentación

En la actualidad nos enfrentamos a un mundo cambiante en tiempos breves, con presiones de diferente índole, debido al vertiginoso desarrollo tecnológico y a una mayor velocidad en la transmisión de la información a nivel mundial. Y las universidades no son ajenas a estos cambios, sobre todo en lo referente a la producción del conocimiento. Por eso, frente a ello, desde una universidad es conveniente actuar con cautela y de manera estratégica ante los nuevos modelos emergentes de aprendizaje. La globalización modifica la forma de educar y obliga a las instituciones a desarrollar mejores métodos para sobrevivir y mantenerse en un escenario competitivo. Sin embargo, una universidad no debe de perder su carácter crítico frente a la sociedad, a la par de que puede plantear alternativas de crecimiento para la población y su bienestar, más allá de los retos tecnológicos.

Las universidades, al enfrentarse a este escenario, deben aprovechar las oportunidades de crecimiento y evitar las amenazas de una excesiva instrumentalización de los conocimientos que requiere la sociedad. Cada vez que se trasciende este ejercicio instrumental, una universidad mantiene su vigencia y sus condiciones para planificar un futuro con objetivos concretos guiados por el conocimiento y su análisis crítico. A la par de ello una universidad también puede establecer sistemas internos de transmisión y promoción del conocimiento que le permitan mantener su posición dentro de un escenario académico competitivo  y también en el escenario generado por la globalización económica. 

En este marco, en la Ley Orgánica de nuestra Universidad se establecen las 3 funciones que dan sentido a nuestra institución: 1)Impartir educación superior de licenciatura, maestría y posgrado y cursos de actualización y especialización en sus modalidades escolar y extraescolar, procurando que la formación de profesionales corresponda a las necesidades de la sociedad; 2)Organizar y desarrollar actividades de investigación humanística y científica, en atención primordialmente a los problemas nacionales y en relación con las condiciones de desenvolvimiento histórico y 3)Preservar y difundir la Cultura.  (Artículo 2, de la Ley Orgánica)

Con base en todo lo anterior, la presente gestión tiene como objetivo principal llevar a cabo las funciones encomendadas de manera institucional para la División de Ciencias Sociales y Humanidades (CSH), con el fin de continuar con el cometido del fortalecimiento de las actividades de investigación, de manera eficiente y oportuna, de acuerdo con las necesidades de la sociedad mexicana

La dinámica para la consecución de los objetivos en los trabajos de la comunidad académica, se caracteriza por el establecimiento del trabajo en equipo colaborativo y visión compartida, partiendo desde el análisis de fortalezas y debilidades de la comunidad académica, hasta el establecimiento de metas y responsabilidades conjuntas. Dinámica que es acordada en reuniones con Jefes de Departamento, Coordinadores de Posgrado y Coordinadores de Licenciatura.

Por tanto el compromiso con mi casa de estudios, es ante todo servir a la comunidad de profesores, alumnos y personal administrativo, con la plena convicción de fortalecer y enriquecer a través de nuestras tareas, la labor social que nos ha sido otorgada como institución de educación.

Dr. Juan Manuel Herrera Caballero

Director de la División